19 jul. 2014

Tazas sobre el mantel

Mi celular suena todo el día, to-do el 'fokin' -como diría rené- día. Y yo no vivo más que para atenderlo. 
Es gracioso pensar en lo que yo antes consideraba amor, sobre todo porque escribo de esto todo el tiempo. "Todo lo que te hace bien siempre te hace mal", y sí, incluso el familiar, te vuelve loca, te ahoga, te aprisiona, se vuelve insoportable, pero en su ausencia quizás es peor. Por ahí tu familia es igual a la mía. Inestable, y gigante. O por lo menos para mí es suficientemente numerosa. Pero son inseparables, todos somos inseparables, ahí es cuando te das cuenta de que odiaste al pedo. Y siempre van a ser tus únicos amigos, incondicionales por un lazo de sangre desde que nacieron, llevan tu apellido, y también parte de tu mismo ADN. Quizás por eso la familia siempre es el pilar de vida de cada persona. Quizás por eso podes caracterizar a cada persona. No descarto la opinión, y verdad, de que cada familia es un mundo, porque es verdad, pero es lo que nos hace ser 'tan' nosotros. y créeme que no hay nada más hermoso que la filosofía de vida de cada persona, sobre todo de aquellas que se ponen en discusión todo el tiempo, de la forma en la que influyen en cada uno. La sabiduría. Eso es amor. La sabiduría que nos define, la más linda de las inteligencias, la de la propia experiencia, nadie es tan interesante como aquel que da cátedra de la misma sin tener consciencia de tenerla. Admirable.

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