29 sept. 2014

Soy la más rarita de todas, esa soy. También soy tan suceptible como un huevo que se da contra el piso. Y te juro que todos los días de mi vida lucho con esa condición, simplemente, amanezco así, y circulo mi vida tratando de no sacarlo a luz, pero de alguna manera u otra siempre aparece. No es ese el problema. El problema es cuando los demás lo ven, cuando queda expuesto, cuando ya no puedo cerrar los ojos y seguir con lo que viene. Y tampoco tengo el ego tan alto, no me creo una persona superior, es más hasta me denomino rarita, y no especial, no creo distinguir por todo lo que me asusta, me duele, o como expreso todo. simplemente lo hago de una forma distinta a los demás. 
Todavía no conozco a alguien que realmente sepa ver más allá de todo, una persona totalmente abierta, pensante y dedicada, que se tome el atributo de pensar cada cosa. 
Parece tonto, yo sólo redacto y mando, a veces hasta escribo una palabra, y lo que pretendo es que lo interpreten. Pero nadie realmente lo hace como debería. Todos disfrutan su mente vaga. Y me excluyen indirectamente. Quizás todo lo que me digan me afecte el triple.. pero también quizás busco que aparezca una simple persona para tomarse la molestia de molestar al lado. eso nada más. 

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